¿Sientes que nunca es suficiente aunque lo hagas todo bien?
Descubre qué es la autoexigencia, por qué nos atrapa y pequeños pasos que puedes ir dando para tratarte con más compasión.
Psicóloga Castro Urdiales.
¿Te ocurre que has terminado una tarea, en la que te has esforzado mucho, has recibido un «está muy bien» y en tu cabeza ronda la idea de que «podría haberlo hecho mejor»?
¿Sientes una presión constante por hacer las cosas perfectas, aunque nadie te lo esté pidiendo?.
Soy Estrella Trobo, psicóloga sanitaria en Castro Urdiales, y acompaño a personas que luchan con la autoexigencia, el perfeccionismo, la ansiedad y la autocrítica excesiva. Aquí puedes descubrir qué es la autoexigencia, por qué nos atrapa y pequeños pasos reales para empezar a tratarte con más compasión.
Si te estás reconociendo, probablemente estés conviviendo con una autoexigencia alta (o lo que en consulta solemos denominar perfeccionismo maladaptativo).
No es lo mismo que ser una persona responsable o detallista. La autoexigencia cruza una fina línea invisible: deja de impulsarte y empieza a desgastarte, no disfrutando de esas tareas en las que inviertes todas tus energías.
¿En qué se nota que la autoexigencia se está convirtiendo en un serio problema?
La mayoría de las veces cuesta mucho verlo desde dentro, pero algunas de las señales que más escucho en consulta son:
- Una voz crítica interior nunca descansa, aunque hayas realizado las tareas bien, hay una voz sonando de fondo con el mensaje : «podrías haberlo hecho más rápido/ mas bonito/ con menos errores».
- Los logros no se saborean, terminas un proyecto importante y sin pausa para disfrutarlo ya estás pensando en la siguiente meta y buscando los «peros».
- Descanso = Culpa, cuando te permites parar para descansar aparece la idea de que «deberías estar haciendo algo productivo».
- Tu cuerpo habla antes que tu mente, sientes tensión constante en tus hombros, cuello, dificultad para conciliar el sueño, agotamiento (que no recuperas aunque duermas) y una constante irritabilidad cuando las casa no salen como esperas.
- Tu valía depende únicamente de tus resultados, un pequeño comentario sin ninguna mala intención puede hacer que te cuestiones como persona.
Analicemos, desde la compasión, por qué nos pasa ésto:
Detrás de la autoexigencia casi siempre hay una historia:
Entornos donde únicamente la persona se siente «vista» cuando hay grandes logros.
Experiencias vividas desde niños en las que sentirte «suficiente» dependía de no equivocarnos.
El sentirte comparados constantemente con versiones muy editadas de la vida de otras personas.
Y no podemos olvidar lo sobrevalorado que está en nuestra sociedad el ser productivo, olvidándonos de la importancia del descanso.
«No es que tú seas exigente. Es que aprendiste, en algún momento, que ser
muy exigente contigo era una forma de protegerte, de sentirte seguro/a o
de merecer el lugar que ocupas».
¿ Qué puedes empezar a hacer para trabajar este autoexigencia?
Algunos pequeños pasos pasos realistas que suelen ayudar a las personas a las que atiendo como psicóloga en el municipio De Castro Urdiales son:
- Cambia tu diálogo interior por un momento, cada vez que aparezca «debería haberlo hecho mejor», prueba a decirte : » Esto es lo que he hecho hoy con las energías que tenia. Está bien así».
- Comienza poniendo en práctica «lo bueno es suficiente» con tareas pequeñas. Elige una tarea cotidiana de tu día a día y decide conscientemente que «ya está bien así», sin mejorarla más y observa sin hacer nada más, cómo se siente tu cuerpo y tu mente así. Habrás dado un paso importante.
- Registra tus «victorias imperfectas», aquellas cosas que hiciste bien aunque no fuesen perfectas; aunque te parezca una tontería con el tiempo entrenas tu foco de atención y lo desvías a aquellas actividades lo suficientemente bien hechas.
- Hazte esta pregunta: «¿Si mi mejor amigo/a me contara exactamente lo que yo estoy diciéndome a mí misma…?
¿ Qué le respondería…?
La respuesta suele ser más amable y esa amabilidad también debe ser para contigo.
Cuando la autocrítica es casi constante, cuando el descanso te genera más ansiedad que el trabajo, cuando sientes que tu dolor depende de tus logros…suelk ser pistas de que hay capas más profundas que merecen ser trabajadas con calma y con acompañamiento.
No es rendirte.
Es decidir tratarte con el cuidado que le darías a alguien cercano y querido por ti. Si sientes que te gustaría explorar esto en un espacio seguro y sin prisas, aquí estoy.
Puedes escribirme cuando lo necesites o reservar tu cita directamente desde aquí.
Psicóloga sanitaria en Castro Urdiales- también, online.
http://@inpsike.psicologia

